Previsión para la próxima Campaña de Navidad y Reyes 2026-2027
La industria juguetera afronta la próxima Campaña de Navidad y Reyes con un moderado optimismo, en un escenario en el que las expectativas apuntan a una evolución positiva de las ventas, aunque marcada por una mayor cautela en las decisiones de compra. Fabricantes y detallistas encaran las semanas de mayor actividad del año con un consumidor más atento al precio, que compara más y busca que el producto justifique su valor. Al mismo tiempo, las licencias, los coleccionables, los juegos de mesa, las construcciones y las propuestas dirigidas al público kidult amplían las oportunidades de demanda y diversifican el mercado más allá del juguete infantil tradicional.
La campaña estará condicionada también por la planificación del stock, la disponibilidad y la capacidad de respuesta ante una demanda difícil de anticipar. El comercio electrónico continuará ganando peso, aunque la tienda física conservará un papel decisivo, especialmente en la recta final y en las compras de última hora. Si miramos las cifras del año anterior, 2025 se despidió con un crecimiento del 4% en valor, mientras que la subida en unidades fue del 6,5%, según datos de Circana. Echando un vistazo a la Campaña de Navidad y Reyes, la semana ‘extra’ que suponía la semana 2, dio una aportación neta de casi 18 millones de euros, una cifra importante considerando que el crecimiento total del mercado fue de 45 millones de euros. En 2025, además, hasta siete semanas registraron un resultado positivo, cuando en años anteriores crecían únicamente dos o tres semanas. Se podría decir que la situación fue más estable, aunque es cierto que desde la semana 47 (Viernes Negro), el mercado encadenó cuatro semanas seguidas en negativo, aunque es cierto que con caídas moderadas si las comparamos con los comportamientos más extremos de años anteriores.
Se espera una Campaña de Navidad y Reyes que mantiene unas expectativas favorables, aunque condicionadas por la evolución de la economía de los hogares y por un consumidor cada vez más selectivo. Los consumidores pondrán el foco en el valor percibido del producto, el precio, las promociones y la fortaleza de las licencias y los coleccionables. Asimismo, la situación económica de los hogares aparece como uno de los elementos que condicionarán las decisiones durante la campaña.
Para Felipe Noriega, vicepresidente y director regional EMEA de Yüme Toys, “afrontamos esta campaña navideña con optimismo. Aunque el mercado sigue siendo competitivo, creemos que los consumidores están dando prioridad a los productos que aportan un gran valor emocional y que conectan con las marcas de entretenimiento que les gustan. Los artículos coleccionables con licencia han experimentado un crecimiento notable, y esperamos que esta tendencia continúe”. Por su parte, Jacobo Villegas, national account manager Iberia de Funko, valora que “la campaña de Navidad sigue siendo el principal motor de la industria del juguete. Este año esperamos otra campaña sólida, impulsada por los productos con licencia, los artículos coleccionables y las compras propias de las fechas navideñas”. Según Álvaro Bernabé, director editorial de SD Games, “veremos un consumidor más informado que presta atención al precio y al valor percibido. Pero esto no significa necesariamente que siempre busque el producto más económico, sino que será más selectivo a la hora de decidir dónde va su dinero”. De esta manera, Torsten Rufer, export manager Cloud b Spain, explica que “la situación económica de los hogares sigue siendo un factor clave en las decisiones de compra. Los consumidores prestarán mucha atención a los precios, las promociones y el valor global que ofrece cada producto. Las actividades promocionales desempeñarán, naturalmente, un papel importante, sobre todo en momentos clave como el Black Friday y las semanas inmediatamente anteriores a la Navidad”. Y Jorge Rodríguez, responsable grandes cuentas de Atomo Games Editorial, destaca que “la confianza y el ánimo del consumidor siempre marcan en gran medida su comportamiento en Navidad, pero en nuestro segmento (juegos de mesa) hemos visto una resiliencia elevada que, incluso en años con entornos económicos más complejos del que se espera en 2026, han hecho que el sector siga creciendo y esperamos que esa tendencia se mantenga”.
Al preguntar al retail por las expectativas de cara a la campaña navideña, José Luis Mariscal, director general de Juguettos, considera que “vemos con un moderado optimismo la próxima campaña. La coyuntura económica y política de los últimos años nos ha demostrado que hay factores externos que pueden modificar sustancialmente las previsiones. Sin embargo, al margen de agentes externos, el buen desempeño de los primeros meses del año nos confirma que la estrategia de la compañía está siendo acertada y que se mantendrá esta tendencia de cara a la próxima campaña, con un incremento en las ventas y una mayor diversificación del perfil de cliente”. Mientras que José Luis García, gerente de Fantasía Juguetes, explica que “somos moderadamente optimistas. Esperamos una campaña similar o ligeramente mejor que la anterior. La juguetería seguirá siendo un lugar de referencia para las familias a la hora de elegir sus regalos. Cada vez se valora más poder ver el producto, recibir un asesoramiento personalizado y contar con la atención cercana de profesionales que ayudan a encontrar el juguete más adecuado a cada niño”. A lo que Diana Torralbo, directora de compras de Juguetes de Aldi España, añade que “la principal prioridad de las familias es la relación calidad-precio, aunque también vemos que aplican un consumo cada vez más consciente. La planificación previa a las compras se ha convertido en un factor determinante antes de tomar cualquier decisión de compra. Además, se miran cada vez más aspectos como el origen de los materiales y los valores positivos y educativos de los juguetes”.
La previsión mayoritaria apunta a que el gasto familiar destinado a juguetes se mantendrá en niveles similares a los de campañas anteriores. No se esperan grandes variaciones en el presupuesto global, aunque sí una forma diferente de distribuirlo. Las familias afrontarán las compras con mayor planificación y prestarán más atención a la relación entre el precio y lo que ofrece cada producto. La selección será, por tanto, más cuidadosa, con especial interés por artículos que justifiquen el gasto por su calidad, durabilidad o capacidad para aportar algo más que entretenimiento. Esta estabilidad también se relaciona con la evolución de los precios del juguete, que permite mantener una capacidad de compra similar.
De esta manera, Rita Alves, head of marketing & communication de Chicco, explica que “no prevemos grandes cambios estructurales en el presupuesto destinado a juguetes, aunque sí una gestión más planificada y consciente del gasto por parte de las familias, con una selección más cuidadosa de los productos y mayor atención a la relación calidad-precio”. Por su parte, Luis Aramburu, director comercial de Creative Toys España, destaca que “el presupuesto es estable, sin grandes subidas, pero con una mejora real, gracias a los precios contenidos del juguete (por debajo de la inflación general)”. Según Paula Sosoaga, head of marketing Iberia de Jazwares, “el presupuesto destinado a la compra de juguetes durante la próxima campaña de Navidad se mantendrá en niveles similares a los de años anteriores, situándose en una cesta media de compra de entre 120 y 180 euros por familia”. Y Rosario Carrió, CEO de Cayro, valora que “no prevemos grandes cambios en el presupuesto general, aunque sí una mayor selectividad en cómo se distribuye ese gasto. El principal motor seguirá siendo las peticiones de los niños y niñas, que suelen coincidir con artículos licenciados. Sin embargo, creemos que el número de juguetes de ese tipo que recibirá cada niño disminuirá en favor de juegos o artículos educativos y familiares”.
Menos productos, mayor selección
La contención del presupuesto no implica necesariamente una reducción drástica del gasto navideño, sino una mayor concentración en determinados productos. El consumidor puede optar por realizar una cesta más seleccionada, priorizando aquellos artículos que considera más adecuados y que aportan un valor claro. La calidad, la duración, el componente educativo, el valor emocional o la capacidad de sorprender ganan peso en este proceso de elección.
Tal y como comenta Juan Antonio Boix, director comercial y de marketing de Lexibook, “no creo que las familias vayan a gastar mucho más, pero sí que van a elegir mejor en lo que invierten ese presupuesto. Se buscan regalos que duren, que aporten algo más que entretenimiento y que sorprendan”. Mientras que Domingo Ibáñez, director comercial y de marketing de Grupo Moya Peluches, considera que “el presupuesto familiar destinado al juguete se mantendrá relativamente estable, aunque el consumidor será más selectivo y valorará especialmente la calidad, la durabilidad y el valor emocional del producto”. A lo que Ángel Pérez, director comercial de Deqube, añade que “prevemos un presupuesto contenido y muy meditado. Probablemente, muchas familias tratarán de mantener un nivel de gasto similar al de campañas anteriores”. De esta manera, Torsten Rufer, export manager Cloud b Spain, explica que “aunque notamos claramente el impacto de la incertidumbre económica en la asignación del presupuesto y en las ventas durante el resto del año, la Navidad sigue siendo una ocasión en la que las familias intentan preservar el placer de regalar. No obstante, los consumidores se están volviendo más selectivos. En lugar de reducir drásticamente el número de regalos, es posible que den prioridad a un número menor de productos, pero mejor seleccionados”. Y Antoni Puig, del departamento comercial de Dreamtoys, determina que “el presupuesto considero que se mantendrá estable. Desde hace unos años, al sector infantil se le ha sumado el kidult. Esto está ayudando a mantener las ventas estables en esta época”.
Al preguntar a los detallistas especializados sobre el presupuesto medio destinado a juguetes en la campaña navideña, Xavi Monserrat, director comercial de Tatama Toys, destaca que “el juguete sigue siendo una categoría prioritaria dentro del gasto navideño, por lo que, incluso en un contexto de mayor prudencia en el consumo, las familias mantendrán una inversión similar a la de años anteriores, aunque realizando una planificación más cuidadosa y buscando maximizar el valor de cada compra”. Por su parte, Patricia Novillo, marketing manager de Miniso en España, manifiesta que “las familias seguirán gestionando su presupuesto con prudencia, buscando alternativas que les permitan regalar más sin incrementar significativamente el gasto. Esperamos que las familias con niños continúen siendo uno de los principales motores de la campaña, aunque también observamos un crecimiento del fenómeno del autorregalo y de la compra de pequeños detalles para regalar. Además, observamos un crecimiento imparable del fenómeno kidult”. Y José Luis García, gerente de Fantasía Juguetes, expresa que “esperamos que el presupuesto destinado a la compra de juguetes sea ligeramente inferior al del año pasado. Aun así, creemos que las familias seguirán priorizando el juguete dentro de sus compras navideñas, aunque seleccionando más las compras y ajustando el gasto”.
El descuento activa la campaña, pero el producto decide la compra
Las promociones seguirán ocupando un espacio relevante en la Campaña de Navidad y Reyes, con especial protagonismo en citas como el Black Friday. El consumidor está habituado a buscar ofertas, comparar precios y esperar determinados momentos para realizar sus compras, lo que convierte estas acciones en una herramienta importante para generar tráfico y estimular la demanda. Al mismo tiempo, existe una preocupación creciente por no convertir el precio en el único argumento comercial. Calidad, innovación, diferenciación, marca y valor percibido aparecen como elementos necesarios para sostener la decisión de compra. El reto pasa así por utilizar las promociones para activar el mercado sin diluir el valor del producto ni convertir la campaña en una sucesión permanente de descuentos.
Para Rita Alves, head of marketing & communication de Chicco, “las promociones y acciones de precio tendrán un peso relevante, dado el contexto de mayor sensibilidad al precio entre los consumidores, pero no serán el único factor decisivo: la disponibilidad del producto, la diferenciación (valor educativo, seguridad, calidad) y la experiencia de compra seguirán siendo determinantes. Buscaremos un equilibrio entre promociones puntuales en momentos clave (Black Friday, últimos días de Reyes) y el mantenimiento del valor de marca, evitando una guerra de precios que erosione márgenes”. Por su parte, Juan Antonio Martínez, key account manager de Clementoni, explica que “en el sector del juguete tenemos que proteger el valor de la marca. El consumidor comprará por precio si no ve diferencia, por eso nuestro trabajo es que vea que pagar un poco más por un producto fabricado en Europa y con alto valor pedagógico merece la pena”. Y Carlos Cases, sales & marketing manager de Playmobil Ibérica, añade que “en el momento que hay tantas promociones y acciones sobre los precios, se pierde el efecto y no se consigue que el consumidor vea un periodo de rebajas o de descuentos, sino al contrario, sabe que hay en cualquier momento”.
Las promociones tendrán un papel destacado durante la campaña, pero las empresas también sitúan otros elementos en el centro de la decisión. La disponibilidad del producto, la calidad, la diferenciación, la innovación, el valor educativo, la experiencia de juego y la confianza en la marca aparecen como factores que pueden determinar la compra una ver superado el primer estímulo promocional. Así, José Luis Mariscal, director general de Juguettos, detalla que “nuestro posicionamiento pasa por ofrecer calidad y servicio al mejor precio. Lo primero siempre prevalece frente a una agresividad comercial que ponga en riesgo la experiencia de compra”. Mientras que Patricia Novillo, marketing manager de Miniso en España, considera que “las promociones siempre son un incentivo para el consumidor, pero creemos que no serán el único factor decisivo. Cada vez más, el cliente valora encontrar productos con un precio competitivo de forma habitual, sin depender exclusivamente de descuentos puntuales. También busca tendencia y novedad constante”. Y Pablo Bellido, CEO de Compudid, opina que “las promociones son muy importantes durante la campaña navideña. Cada vez más los clientes esperan estas acciones de precio, tanto en juguetes como en otros sectores”.
El consumidor compara y espera encontrar valor
La mayor sensibilidad al precio está acompañada de un consumidor más atento a las condiciones de compra. Las promociones actúan como un primer filtro, pero la elección depende también de lo que ofrece el producto. La relación entre el precio y calidad adquiere especial importancia, al igual que factores como la innovación, la tecnología, las licencias, el diseño o los contenidos. Así, una oferta puede generar interés inicial, pero necesita apoyarse en una propuesta de valor suficientemente clara para convertir ese interés en compra.
Tal y como comenta Fernando Marco, country manager de Mattel, “el precio seguirá siendo un factor relevante, especialmente en un contexto de mayor planificación de la compra. Sin embargo, creemos que las promociones más efectivas serán aquellas que aporten valor sin perder el foco en la calidad y la innovación”. Mientras que Fernanda Freitas, marketing manager de Educa Borras, destaca que “las promociones son una condición necesaria, pero no suficiente. El Black Friday ya funciona como el arranque real de la campaña y quien no participe pierde tráfico, pero competir solo en precio es una carrera que erosiona márgenes sin construir preferencia. Nuestra lectura es que el consumidor utiliza el descuento como filtro de entrada, no como criterio final de decisión: compara precios, pero elige por contenido”. A lo que Juan Antonio Boix, director comercial y de marketing de Lexibook, añade que “el consumidor compara mucho más que hace unos años y espera encontrar buenas ofertas en momentos clave como el Black Friday. Pero también creemos que el precio por sí solo ya no lo es todo. Cuando un producto ofrece algo diferente, como tecnología, inteligencia artificial o una licencia potente, el cliente está dispuesto a valorarlo más allá del descuento”. De esta manera, Marc Larrosa, marketing specialist de Devir Iberia, resalta que “las promociones seguirán teniendo un papel relevante durante la campaña, especialmente en un periodo marcado por citas comerciales como el Black Friday, que el consumidor espera y aprovecha para adelantar las compras. No obstante, creemos que el factor decisivo seguirá siendo la capacidad de ofrecer juegos con una excelente relación entre calidad y precio, donde tanto la experiencia de juego como la calidad de los componentes justifiquen el valor percibido por el consumidor”. Y Carla Ferrándiz, marketing y comunicación de Muñecas Antonio Juan, especifica que “las promociones seguirán siendo un elemento importante para dinamizar la campaña, aunque no serán el único factor decisivo. Los consumidores valoran cada vez más la calidad, el diseño y la confianza en la marca”.
Las ofertas se han convertido en un elemento habitual de la campaña navideña y el consumidor espera encontrar acciones de precio en momentos concretos. El Black Friday destaca especialmente como una cita capaz de generar tráfico y estimular las compras, mientras que otras iniciativas promocionales mantienen su importancia a lo largo de la campaña. De esta manera, el precio funciona como un reclamo para atraer al consumidor y favorecer la conversión, tanto en el canal físico como en el digital.
De esta manera, Joaquín Albo, director comercial de Crayola, valora que “las promociones y las acciones de precio tendrán un papel decisivo durante la campaña. El crecimiento de los supermercados y de las tiendas low cost en España hará que este tipo de iniciativas sean fundamentales para atraer consumidores hacia las jugueterías tradicionales”. Por su parte, Santiago Agudo, director comercial de Colorbaby, afirma que “después de tantos años acostumbrando al consumidor a comprar bajo el reclamo de las promociones y ofertas, no entendería la campaña sin las mismas. Aunque no quiero decir que solo se venda lo que está promocionado, pero sí que es necesario para crear tráfico”. Según Luis Miguel Aroca, del departamento de ventas de Marina & Pau, “las promociones y las acciones de precio serán un importante estímulo para la demanda, especialmente durante campañas como el Black Friday, cuando los precios más bajos favorecen un incremento de las ventas. En este contexto, preveo que una parte de las compras de Navidad se adelantará a esas fechas. En cuanto a los canales de venta, creo que el comercio online tendrá un papel determinante durante la campaña, sin restar protagonismo a la distribución física”. Así, Paula Sosoaga, head of marketing Iberia de Jazwares, manifiesta que “las promociones y las acciones de precio tendrán un papel claramente decisivo durante la campaña. Estimamos que representarán aproximadamente entre un 25% y un 30% de las ventas, convirtiéndose en una de las principales palancas para estimular la demanda. En un entorno en el que el consumidor busca maximizar el valor de sus compras, las ofertas y promociones serán determinantes para impulsar el volumen de ventas y favorecer la decisión de compra”. Y Miquel Barti, consejero delegado y cofundador de BanboToys, determina que “campañas como el Black Friday o el Cyber Monday ya no son eventos aislados, sino el pistoletazo de salida oficial de la Navidad. Serán decisivas para estimular la demanda temprana, aunque como fabricantes debemos cuidar que estas acciones no devalúen la percepción de calidad de nuestros productos”.
El crecimiento del segmento kidult se consolida como uno de los principales cambios en el perfil de comprador. Adultos que adquieren productos para sí mismos encuentran en el juguete, el coleccionismo y determinadas franquicias una categoría de consumo propia, con una menor vinculación a la compra infantil tradicional. Este público presenta además un interés creciente por productos de calidad y por propiedades capaces de conectar con la nostalgia. Su incorporación permite ampliar las ocasiones de compra y genera un espacio de crecimiento especialmente relevante para categorías como coleccionables y juegos de mesa.
Para Luis Aramburu, director comercial de Creative Toys España, “el consumidor kidult (adulto que compra para sí mismo) gana protagonismo como motor de crecimiento, con más poder adquisitivo y menos freno a la hora de gastar. Aun así, la base del mercado son las familias con niños que siguen siendo mayoritarias en volumen, pero compran de forma más cauta y exigente, priorizando valor sobre cantidad”. Por su parte, Marc Larrosa, marketing specialist de Devir Iberia, opina que “las familias seguirán siendo el principal motor de las ventas, aunque también mantendrán papel relevante los jóvenes, impulsados por el auge de los juegos tipo party, y el público kidult, cada vez más interesado en propuestas de juego de calidad, sobre todo ligado a franquicias que les despiertan nostalgia”. Según Domingo Ibáñez, director comercial y de marketing de Grupo Moya Peluches, “el principal motor de las ventas continuará siendo el público familiar, especialmente padres, madres y abuelos, que siguen considerando el juguete un elemento esencial de la Navidad. También observamos un crecimiento del regalo vinculado al coleccionismo y a las licencias, impulsado por jóvenes y adultos aficionados a determinadas marcas y personajes, una tendencia que seguirá ganando importancia en los próximos años”. De esta manera, Jacobo Villegas, national account manager Iberia de Funko, explica que “los compradores tradicionales seguirán siendo fundamentales, mientras que los coleccionistas adultos y el público kidult representarán una parte cada vez mayor de las ventas y, además, suelen realizar un gasto medio superior por compra”. Y Álvaro Bernabé, director editorial de SD Games, considera que “las familias son el motor de la campaña, aunque el consumidor adulto continuará ganando peso, especialmente en juegos de mesa. Es un público que amplía, además, el mercado más allá de la compra estrictamente infantil, con cada año mayor importancia para el sector”.
Las familias mantienen el liderazgo de la campaña
Padres y madres seguirán concentrando buena parte de las decisiones de compra, especialmente en productos dirigidos a niños en edad infantil y preescolar. A este núcleo se suman abuelos y otros familiares, cuyo papel como compradores de regalo adquiere especial importancia durante Reyes. La confianza en las marcas, el reconocimiento de las licencias y la percepción de calidad serán elementos relevantes en la elección. Dentro del ámbito familiar, además, adquieren peso las propuestas que combinan entretenimiento y desarrollo, especialmente aquellas con un componente educativo claro.
Tal y como comenta Rita Alves, head of marketing & communication de Chicco, “prevemos que el principal motor de las ventas seguirá siendo la familia con hijos en edad preescolar e infantil, especialmente en categorías con valor educativo y de desarrollo, así como los abuelos y otros familiares en el rol de compradores de regalo, un perfil especialmente relevante en la campaña de Reyes”. Mientras que Joan Charler, director de marketing de Rubies Spain, destaca que “las familias continuarán siendo el principal motor de las ventas, priorizando productos con un alto componente emocional, de juego y vinculados a licencias reconocidas. La confianza en la marca y el valor percibido serán factores clave en la decisión de compra”. A lo que Paula Sosoaga, head of marketing Iberia de Jazwares, añade que “el principal motor de las ventas seguirá siendo el perfil de los padres, que concentrarán la mayor parte de las decisiones de compra, priorizando productos de calidad, marcas de confianza y licencias con gran reconocimiento entre los niños”. Y Fernando Marco, country manager de Mattel, concluye que “cada vez vemos un consumidor que planifica más sus compras para aprovechar promociones y asegurar disponibilidad, aunque una parte importante de las ventas seguirá concentrándose en las semanas previas a Navidad y Reyes”.
La evolución de los hábitos de compra plantea el reto de responder a un consumidor más selectivo y sensible al precio sin perder de vista los atributos que diferencian cada propuesta. La relación calidad-precio gana relevancia en la decisión, mientras la búsqueda de novedades y la comparación entre alternativas elevan las exigencias sobre el surtido. Además, la tendencia a retrasar algunas decisiones de compra obliga a mantener capacidad de reacción durante buena parte de la campaña.
Para Rita Alves, head of marketing & communication de Chicco, “el principal reto será adaptar la comunicación y el portfolio a los cambios en el comportamiento de consumo -un consumidor más atento al precio y más selectivo- sin diluir el posicionamiento de calidad y confianza de la marca. Cerrar el ejercicio con resultados positivos dependerá de nuestra capacidad de anticipar estos cambios y ajustar tanto el mensaje como la oferta de producto en consecuencia”. Por su parte, Juan Antonio Boix, director comercial y de marketing de Lexibook, valora que “el reto principal seguirá siendo un consumidor muy exigente, que compara precios, busca novedades y decide cada vez más tarde qué comprar. Por eso es importante tener un catálogo atractivo, trabajar bien con los clientes y responder rápido a lo que va pidiendo el mercado”. Según Paquita Sarabia, director comercial de Goki, “el reto pasa por conseguir apostar por juguetes educativos y de calidad, adaptándose a las necesidades del consumidor para lograr una buena campaña”. Y Mayte Lira, directora general de Liragram, destaca que “el principal reto será responder a un consumidor cada vez más exigente, que busca innovación, calidad y una buena relación calidad-precio, en un entorno muy competitivo y con una elevada sensibilidad al precio. También será esencial gestionar correctamente el stock para evitar tanto roturas como sobreinventarios”.
Garantizar la disponibilidad del producto sin generar excedentes vuelve a situarse entre los principales retos de la campaña. La dificultad reside en anticipar con suficiente precisión qué referencias concentrarán la demanda y ajustar el abastecimiento a un periodo especialmente intenso.
Tal y como comenta Joaquín Albo, director comercial de Crayola, “el principal reto de la campaña será anticipar correctamente la demanda y responder a ella de forma adecuada, garantizando el abastecimiento del mercado sin generar excedentes ni sufrir faltas de producto en las referencias más críticas”. Mientras que Joan Charler, director de marketing de Rubies Spain, considera que “el reto será mantener la demanda en un contexto de mayor sensibilidad al precio, apoyándonos en la innovación, la disponibilidad del producto y una estrecha colaboración con nuestros clientes para cerrar una campaña en positivo”. A lo que Jacobo Villegas, national account manager Iberia de Funko, añade que “entre los principales desafíos, destacan un entorno comercial cada vez más competitivo, la rápida evolución de las preferencias de los consumidores y la necesidad de garantizar la disponibilidad del producto durante toda la temporada alta”. Y Domingo Ibáñez, director comercial y de marketing de Grupo Moya Peluches, especifica que “entre los principales retos, destacan la evolución del consumo, la creciente competencia y la necesidad de mantener un equilibrio entre calidad, servicio y precio. Asimismo, será fundamental contar con una planificación eficiente de la cadena de suministro para garantizar la disponibilidad de producto en los momentos de mayor demanda”.
La elevada competencia y la presión promocional hacen que captar la atención del consumidor sea cada vez más complejo. Las marcas compiten no solo por presencia, sino también por capacidad para comunicar de manera clara qué diferencia a sus productos frente a una oferta extensa.
Así, Marc Larrosa, marketing specialist de Devir Iberia, manifiesta que “el reto será conseguir destacar en un mercado cada vez más competitivo, captar la atención del consumidor en un entorno con una elevada oferta y garantizar una correcta planificación de la campaña para responder a la demanda en los momentos de mayor intensidad”. Por su parte, Torsten Rufer, export manager Cloud b Spain, explica que “uno de los retos será mantener la visibilidad en un entorno promocional saturado. Las marcas deberán comunicar su valor añadido de forma clara y coherente en las tiendas minoristas, las plataformas de comercio electrónico y las redes sociales”. Según Matías Arjona, head of marketing de 2Tomatoes Games, “lo que normalmente es un reto siempre es que los productos destaquen sobre la competencia. La inversión en publicidad y la difusión en distintos canales aumenta, pero también destacarán quienes sean más creativos en sus campañas”. Y Fernanda Freitas, marketing manager de Educa Borras, concluye que “los retos pasan por la gestión fina del binomio stock-disponibilidad: planificar con prudencia sin quedarse corto en las referencias que funcionan, en un contexto logístico más estable pero aún vigilado. Además, es importante defender el margen en un entorno promocional agresivo, donde la tentación de comprar cuota con descuento erosiona la rentabilidad de todo el sector. La disciplina de precio será tan importante como la ambición de venta”.
Al preguntar a los detallistas especializados sobre los principales retos de cara a la campaña navideña, Mari Carmen Miralles, gerente de Todojuguete, considera que “el principal desafío para las empresas especializadas es afrontar una campaña en la que se exige máxima competitividad, mientras no siempre se reconoce el esfuerzo, la estructura y el riesgo asumidos durante todo el año, especialmente teniendo en cuenta la enorme diferencia de facturación entre la campaña navideña y el resto del ejercicio”. Por su parte, Roberto Pascual, gerente de Hola Caracola, destaca que “los retos pasan por tratar de encontrar los productos que estarán de moda para la campaña navideña en el mercado adulto y acertar con las cantidades antes de que pasen de moda. Además, es importante tener controlado el stock y quedar lo más limpio posible al acabar la campaña”. Y Juan Manuel Pedrosa, presidente de Jugueterías Innovatoys, especifica que “es importante apostar por los artículos con mayor rentabilidad. Al mismo tiempo, creo que será fundamental realizar una gestión muy precisa del inventario para responder a un consumidor que retrasa al máximo sus compras”.