La inteligencia artificial está transformando el retail, con los agentes de IA que prestan cada vez más apoyo a los consumidores a lo largo de todo el proceso de compra. A partir de una encuesta realizada a 13.500 consumidores de toda Europa, el estudio de Deloitte revela que más de la mitad de los compradores europeos ya utilizan agentes de IA para buscar productos y comparar y analizar opiniones, y un 27% se muestra abierto a utilizarlos en el futuro. España es uno de los países donde más se utiliza esta tecnología, con el 67% de los consumidores que utiliza aplicaciones de comercio impulsadas por IA, por delante de Polonia (63%), Italia (60%) o Alemania (52%). Asimismo, el estudio identifica la confianza como la mayor barrera para una adopción más generalizada de este formato, destacando principalmente la preocupación sobre la privacidad de los datos, la transparencia y la pérdida de control. No obstante, los consumidores más jóvenes se muestran más dispuestos a compartir datos personales a cambio de mejores recomendaciones y experiencias de compra más personalizadas.
A pesar del creciente uso de la IA, los consumidores siguen prefiriendo tomar ellos mismos la decisión final de compra. En este sentido, los agentes de IA se utilizan principalmente para la búsqueda de información, la búsqueda de productos, la comparación de precios y la evaluación de opiniones, mientras que delegar por completo las decisiones de compra o pago a la IA sigue siendo poco habitual. El estudio también destaca que las herramientas de IA están adquiriendo tanta importancia como los motores de búsqueda tradicionales durante las fases de investigación y comparación, mientras que las redes sociales siguen dominando la inspiración sobre productos. Los mercados online, los sitios web de los minoristas y las tiendas físicas siguen siendo los principales canales para completar las compras. En consecuencia, los minoristas tendrán que optimizar cada vez más su visibilidad no solo para los motores de búsqueda, sino también para los agentes de IA y sus sistemas de recomendación.
Finalmente, el estudio concluye que el retail debe dirigirse tanto a los clientes humanos como a los agentes de IA. Mientras que los consumidores dan prioridad a la confianza, la transparencia y la experiencia de usuario, los agentes de IA se basan en información estructurada sobre los productos, precios, disponibilidad y datos de productos claramente diferenciados. Las empresas que no aparezcan en las recomendaciones generadas por la IA corren el riesgo de quedar excluidas de la consideración de los consumidores antes de que se tomen las decisiones de compra. Para prepararse para este cambio, el estudio de Deloitte recomienda que las empresas evalúen periódicamente su visibilidad en los principales asistentes de IA, refuercen las señales de confianza, como las reseñas y las certificaciones, mejoren los datos estructurados de los productos, posicionen a la IA como un asesor transparente en lugar de como un responsable de la toma de decisiones, y creen una transición fluida desde las recomendaciones de la IA hasta la compra.