Juguetes Borrás 1966 diciembre - El Corte Inglés. Foto: Enric Borrás.
La evolución del consumo, los cambios demográficos, la globalización, la irrupción tecnológica y las nuevas formas de ocio han redefinido tanto el producto como el propio modelo de negocio de fabricantes, distribuidores y detallistas en el sector juguetero.
Para entender la explosión del sector juguetero español durante las décadas de 1960 y 1970, es imprescindible analizar primero el contexto económico y social de la España de posguerra.
Tras la Guerra Civil (1936-1939), España quedó sumida en una profunda crisis económica, con escasez de materias primas, baja capacidad industrial y un consumo interno muy limitado. Durante los años cuarenta y buena parte de los cincuenta, el país vivió bajo un modelo económico autárquico impulsado por el franquismo, basado en el intervencionismo estatal, el proteccionismo y la autosuficiencia productiva.
En este escenario, el juguete era todavía un producto de carácter principalmente artesanal y estacional. La producción se concentraba en pequeños talleres familiares especializados en muñecas, juguetes de madera, hojalata o cartón piedra, con escasa mecanización y una capacidad productiva muy limitada. El consumo estaba reservado principalmente a las clases urbanas con mayor poder adquisitivo.
La escasez de importaciones derivada de la autarquía favoreció indirectamente el crecimiento de la producción nacional. Las empresas españolas apenas tenían competencia exterior, lo que permitió el nacimiento de una primera base industrial juguetera.
Durante los años cincuenta comenzaron además a producirse los primeros cambios estructurales: cierta apertura económica internacional, mejoras en las infraestructuras, electrificación industrial y crecimiento progresivo de la renta familiar. Todo ello preparó el terreno para la gran transformación de los años sesenta.
El Corte Inglés Barcelona 1966 Navidades - Meccano y Play-Doh. Foto: Enric Borrás.
La década de los sesenta marcó el inicio de una transformación económica decisiva en España. El desarrollismo impulsado durante el franquismo favoreció el crecimiento industrial, el aumento del poder adquisitivo de las familias y la consolidación de una nueva sociedad de consumo. De esta manera, el juguete dejó de ser un producto artesanal o estacional para convertirse en un bien de consumo masivo.
El juguete reflejaba los valores sociales y costumbres de cada época. En los años sesenta y setenta predominaban los juguetes mecánicos, las muñecas, los juegos educativos y los vehículos de metal o plástico. El auge del plástico revolucionó los procesos productivos y permitió fabricar más volumen a menor coste.
En los años setenta y ochenta aparecieron algunos de los grandes iconos del juguete español, como Madelman, Scalextric, Magia Borrás, Geyper, Nancy, Cinexin o Tente, que conectaron con una generación marcada por la televisión y la cultura popular emergente.
La televisión con contenidos y publicidad dirigida al público infantil comenzó a influir directamente en el consumo juguetero, anticipando el fenómeno licensing que explotaría años más tarde.
A finales de los ochenta comenzaron a aparecer los primeros síntomas de agotamiento del modelo tradicional. La apertura económica, la entrada de marcas internacionales y la necesidad de profesionalizar la gestión empresarial pusieron presión sobre muchas compañías familiares del sector.
Escaparate Galerías Preciados Sevilla (Reyes 1978-79). Foto: Enric Borrás.
El auge demográfico y el ‘baby boom’ español
La edad de oro del juguete coincidió plenamente con el crecimiento demográfico español. Entre finales de los cincuenta y mediados de los setenta, España registró una de las tasas de natalidad más altas de Europa occidental. Esto generó una enorme base de consumidores infantiles y permitió al sector crecer sostenidamente durante dos décadas.
Alta producción nacional y liderazgo industrial
Durante los años setenta, España llegó a situarse entre los principales productores europeos de juguetes. La producción nacional abastecía la mayor parte del mercado interno y comenzaban también las primeras exportaciones internacionales.
El juguete español ganó reconocimiento por su creatividad, variedad y relación calidad-precio. Estos juguetes simbolizaban modernidad, aspiración social y conexión con la nueva cultura de consumo infantil.
La televisión y el nacimiento del juguete mediático
La llegada de TVE a millones de hogares durante los años sesenta cambió radicalmente la forma de consumir juguetes. Los niños empezaron a descubrir productos a través de anuncios televisivos y programas infantiles, generando nuevos fenómenos de consumo masivo.
A finales de los setenta ya comenzaban a aparecer los primeros juguetes vinculados a personajes televisivos, cine o series, anticipando el posterior auge del licensing. Además, la publicidad infantil transformó las campañas navideñas y profesionalizó el marketing juguetero.
Palouzié Juguetes (Iluba), Feria Valencia 1980 Stand PBP - Palson videojuegos. Foto: Enric Borrás.
Entre 1960 y 1975, España experimentó uno de los mayores crecimientos económicos de Europa occidental. Aumentó el empleo industrial, crecieron las clases medias urbanas y se produjo un importante incremento de la natalidad, en pleno baby boom español.
Este nuevo contexto transformó completamente el mercado juguetero:
• Las familias comenzaron a destinar más gasto al ocio y al consumo infantil.
• El juguete dejó de ser un artículo excepcional para convertirse en un producto de consumo habitual.
• Las fechas de Navidad y Reyes se consolidaron definitivamente como grandes campañas comerciales.
• Apareció una nueva cultura infantil vinculada al consumo, la televisión y la publicidad.
• El juguete pasó así de producto artesanal a producto industrial de gran escala.
El modelo productivo evolucionó rápidamente:
• Los pequeños talleres familiares se transformaron en fábricas especializadas.
• Se incorporaron procesos mecanizados y producción en cadena.
• El plástico sustituyó progresivamente a la madera y la hojalata.
• Surgieron indústrias auxiliares de moldes, pintura, metalurgia y embalaje.