“La oferta kidult se caracteriza por productos más complejos, de mayor calidad y con valor coleccionable, muchas veces en ediciones limitadas siendo un enfoque claramente diferenciado respecto al juguete infantil. Se trata de productos más complejos, con un diseño cuidado y orientados tanto a la experiencia de uso como a la exhibición o el coleccionismo. El consumidor prioriza la nostalgia, la calidad, la experiencia, la autoexpresión y la exclusividad, buscando una conexión emocional más que una función lúdica básica. Las licencias desempeñan un papel fundamental en el segmento kidult, ya que actúan como uno de los principales motores de atracción y compra activando este factor de nostalgia que hemos comentado. Además, fomentan el coleccionismo y favorecen la recurrencia, al ofrecer productos vinculados a sagas o franquicias con continuidad en el tiempo”.
“En 2025 el segmento de productos para el público kidult mantuvo la tendencia de años anteriores, registrando un crecimiento notable. Además, se confirma no solo un ticket medio cada vez más alto, sino también una ampliación del tipo de público que atrae, tanto en el rango de edad (creciendo por los dos extremos) como en el perfil, con una progresiva incorporación de compradoras. El kidult es un cliente perfectamente informado, que conoce bien el artículo que demanda: referencias disponibles, productos más exclusivos, precios… La experiencia de compra, la confianza y la fiabilidad son claves en su fidelización. Las licencias en este segmento son clave, sobre todo en los artículos coleccionables y en determinados juegos de mesa”.
“El de los kidults es un mercado en alza, todavía en demanda, y es normal que siga creciendo porque sigue incorporando nuevos consumidores. Uno de los aspectos que caracteriza la oferta para este consumidor es que debe haber un surtido amplio, tanto en la parte de licencias representadas como de familias de producto. Por su parte, el kidult es un consumidor ávido de novedades y que, además de emocional, es también muy racional y está muy informado sobre el producto que busca. El segmento kidult permite diversificar en parte el negocio y complementarlo”.
“El segmento kidult ha mantenido una evolución claramente positiva en el último año, consolidándose como una de las palancas de crecimiento del sector. Este comportamiento viene impulsado por varios factores: la nostalgia, el aumento del consumo vinculado al ocio en casa, la influencia de redes sociales y comunidades, y una mayor aceptación social del juguete como forma de entretenimiento adulto. La oferta kidult se caracteriza por productos con un fuerte componente emocional, coleccionable o experiencial. Destacan la calidad, el diseño, el detalle y el vínculo con universos narrativos”.
“Es cierto que el fenómeno kidult está en alza y evidentemente hay que adaptarse a las nuevas tendencias del mercado. Nosotras hemos adecuado en nuestras tiendas espacios para este tipo de producto, diferenciados del resto del juguete tradicional porque tiene su propia demanda. Como cualquier tipo de tendencia que surja, nosotras intentamos desarrollarla en nuestros establecimientos para seguir siendo una empresa moderna, actualizada y adaptada a los nuevos tiempos”.
“Las ventas van bien y siguen aumentando, porque cada vez hay más personas interesadas en seguir comprando este tipo de productos. Como pasa con las chuches, que pensamos que son solo para los niños, aunque las acaban comprando también muchos adultos, los juguetes que hace décadas pensábamos que eran para los niños, en realidad no lo son en exclusiva. Por suerte, la mentalidad está cambiando. La oportunidad que ofrece el consumidor kidult al sector juguetero es muy grande, ya que tiene un poder adquisitivo mayor que el de los niños. Por otro lado, uno de los desafíos, como mínimo para una tienda como la nuestra, es saber escoger qué productos traer para ofrecer. Las licencias lo son todo en este segmento, y para nosotros las más importantes son las de las figuras de los’80 y ‘90”.
“Las licencias juegan un papel decisivo en el segmento kidult, ya que no es solo un atributo más del producto, sino que, en muchas ocasiones, se convierte en el principal motivo de la compra. Además, permite construir colecciones, seguir novedades, buscar exclusivas y mantener una relación más continuada con la categoría. Por eso, en este segmento las licencias no solo generan venta, sino también recurrencia y comunidad. En este segmento funcionan especialmente bien las figuras, las construcciones, los juegos de mesa y los coleccionables, sin olvidar la exclusividad. En cuanto al consumidor, tiene un componente mucho más emocional, marcado por la afinidad al producto o a la licencia en cuestión”.