La juguetera no podía responder a toda la demanda

Playmobil contará con un nuevo centro logístico en Alemania

  • 18 de Jul, 2013

Playmobil abrirá un nuevo centro logístico en Alemania el año que viene, con el objetivo de poder responder a la demanda de juguetes de la empresa. Este centro tendrá la función de enviar productos a todo el mundo, reforzando así la producción en Europa. La fábrica actual de Dietenhofen ya alcanzó su límite el año pasado, con 61,3 millones de paquetes.

Las instalaciones ocuparán 18 hectáreas y estarán en Bavaria, a unos 25 kilómetros de la planta actual. El propietario, Horst Brandstatter, ha insistido en la necesidad de que la empresa se mantenga en la zona.

Una empresa europea

La mayor parte de producción de Playmobil se realiza en la fábrica de Dietenhofen, a media hora de Zirndorf, donde está la central de Playmobil. Esta fábrica cuenta con 110.000 metros cuadrados en los que trabajan 1.200 personas al frente de 420 máquinas de moldeo por inyección, que pueden producir un millón de piezas diarias hasta llegar a unos 65.000 paquetes.

Una parte importante de la fábrica es de reciente construcción:  la empresa invirtió 25 millones de euros en construir una nueva sala de equipos inyectores con 80 máquinas de moldeo y un nuevo almacén totalmente automatizado. Estos dos nuevos complejos de edificios se pusieron en marcha a principios de 2012, suponiendo un incremento de la producción en un 20%.

Playmobil no construye sólo en Alemania: en Malta cuenta con una planta de producción en la que se fabrican todas las figuras, además de la línea preescolar Playmobil 1.2.3. En Onil (Alicante) hay otra fábrica que se encarga de algunas líneas de producto y en la ciudad checa de Cheb abrió en 2006 una planta donde se montan las piezas individuales, aunque no se embalan en los paquetes definitivos.

La empresa es una de las pocas jugueteras que no fabrica en China, a pesar de que el 80% de los juguetes que se venden en todo el mundo tienen su origen en ese país. Como explica Andrea Schauer, consejera delegada de Playmobil, el ahorro no es tan significativo, dada su forma de trabajar: “Hace unos años llevamos una línea de producción a China para ver si se podía fabricar con la misma calidad que en Europa. Vimos que esto era posible, pero requería mucha supervisión y control. Además, nos encontramos con algunas desventajas, ya que el sistema de producción en China es diferente. Los tiempos son más largos y había que planificar con mucha antelación la fabricación de las piezas, sobre todo en el caso de las novedades, con lo que perdíamos flexibilidad ante la respuesta de los niños, tanto positiva como negativa, a un determinado artículo”.

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