Natalidad y Covid-19

Entrevista a Albert Esteve, director del Centre d'Estudis Demográfics de la UAB

  • 13 de May, 2020
  • |Carmina Meneses - JUGUETES b2b

La natalidad en nuestro país ha descendido considerablemente en los últimos años y todo hace predecir que la crisis del Covid-19 agravará la situación.

Albert Esteve es doctor en demografía y director del Centre d´Estudis Demográfics (CED) de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), centro de referencia demográfico en España y Europa, y comentamos en esta entrevista las consecuencias del Covid-19 en la natalidad de nuestro país.

- ¿Cómo cree que afectará la crisis del Covid-19 a la natalidad del país?
La crisis de la Covid-19 contribuirá a reducir todavía más la natalidad en España. Ya son unos años que la natalidad -la cifra nacimientos por 1000 habitantes- está decreciendo en España y este año, con o sin crisis, hubiera ocurrido lo mismo. Ahora bien, todo apunta a que las crisis tendrá una incidencia negativa en los nacimientos. Para entenderlo es necesario repasar las razones por las que mujeres y hombres en edad reproductiva no tienen hijos. Un sector de la población, los menores de 28 años para poner una edad, consideran que son demasiado jóvenes para tener hijos. No se lo plantean. A partir de esta edad, aparecen otros motivos. El primero no tener pareja estable. El segundo no estar en las condiciones de trabajo, vivienda, recursos necesarios para ser madre o padre. Y el tercero, bastante común entre las personas de 35 años y más, tener dificultades para quedarse embarazadas. La crisis del Covid-19 no mejora ninguno de estos factores. La gente joven seguirá pensando que no es su turno. Tampoco ayuda a formar pareja. No mejora la situación ni perspectivas económicas. Y no mejora la fertilidad a edades avanzadas y, encima, probablemente ha obligado a interrumpir los tratamientos de fertilidad.

- Se habla de que podría haber un crecimiento efecto del confinamiento, ¿qué opina?
Lo dudo muchísimo. No me queda claro cuál sería la consecuencia que produciría el confinamiento. No creo que la frecuencia de relaciones sexuales sea un determinante del número de nacimientos. Hace años, sino décadas, que dejó de serlo en los países en los que hay control de la natalidad con medios anticonceptivos e incluso la posibilidad de interrumpir el embarazo.

- Pero también hay quien dice que descenderá debido a la crisis económica que está provocando esta situación. ¿Cómo cree que actuará la población en edad de tener hijos?
Es lo que ocurrirá. La crisis social y económica asociada al Covid-19 empeorará las condiciones de la gente joven para tener hijos. Obligará a retrasar la decisión de tener hijos con el riesgo de no poder concebir cuando decidan tener hijos más adelante.

Políticas para fomentar la natalidad
Sin duda alguna, fomentar la emancipación temprana de los pocos jóvenes que tenemos y garantizarles estabilidad laboral, económica y de vivienda. A partir de aquí, dejar que ellos formen pareja, se vayan a vivir con ellas y un día, más pronto que tarde, decidan tener hijos y no tengan problemas para concebir porque se habrán emancipado pronto. El porcentaje de personas de 30 años que vive con los padres es de los más altos del mundo, cerca del 50 %.

- Otro tema a tener en cuenta es la paralización de los tratamientos de fertilidad, ¿qué repercusión tendrá este hecho en la natalidad futura?
Una de cuatro mujeres que no son madres a los 40 años argumenta que la razón principal es que no se quedan embarazadas. Un porcentaje no menos importante de estas mujeres están sometidas a tratamientos de fertilidad. La interrupción de estos tratamientos no ayuda.

- ¿Cómo valora que se agravaría la situación si la natalidad tuviera un descenso significativo?
Que baje el número absoluto de nacimientos no nos debería preocupar. El número absoluto no importa. Lo que importa de verdad es que este número absoluto es el reflejo de una realidad difícil para muchas personas. Es el reflejo de unos deseos reproductivos que no se cumplen. Los datos nos dicen que menos de un 10 % de mujeres no ha querido ser madre. También nos dicen que la mayoría quieren tener dos hijos. Pero la realidad es que más de un 25 % de las mujeres jóvenes no será madre y la fecundidad final de estas generaciones estará por debajo de los 1,5 hijos por mujer. Para mí, aquí está el drama. Un drama estrechamente relacionado con la precariedad laboral y la emancipación tardía de la gente joven, que obliga a posponer la decisión hasta unas edades en las que es difícil tener hijos.

 

 

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