José Antonio Pastor, presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ)

“Sería beneficioso contar con una visión más estratégica del sector y no tan centrada en las campañas”

  • 26 de May, 2011

José Antonio Pastor es presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ) desde 2007, y está vinculado a la entidad desde 1992, cuando creó el departamento de Promoción Exterior. Es además natural de Onil, la población alicantina conocida por ser la sede de muchas empresas del sector (Famosa, Injusa, Juguettos, la propia AEFJ...) Este año, la asociación ha decidido abordar uno de los principales retos de la industria: la estacionalidad de las ventas.

¿Cuáles son los beneficios que reporta pertenecer a la AEFJ?

El primero y principal es la representación sectorial. Por centrarlo en algunos temas, representamos al sector ante las administraciones nacionales y autonómicas que tienen responsabilidades en asuntos de seguridad, al igual que ante la Unión Europea. También apoyamos y defendemos la postura de la industria en temas de aduanas y en lo que se refiere a la publicidad. Asimismo, también somos los interlocutores del sector para todas aquellas empresas que tengan actividad exportadora, con planes de ayuda y de internacionalización. En cuanto a acciones y proyectos, tenemos en marcha las que se derivan del plan estratégico. En concreto son seis líneas: la desestacionalización, la colaboración con la distribución, la colaboración y cooperación entre las empresas, la dirección estratégica y formación, y la internacionalización. Lógicamente esto también conlleva unos compromisos por parte de las empresas que son miembros de la asociación. Primero, un compromiso con la seguridad. Después, con la producción ética. También con la comunicación responsable, ya que tenemos un código de autorregulación que todos nuestros socios deben asumir. Por último, la participación activa en la vida y en las acciones de la asociación, que al fin y al cabo son las de todo el sector.

Recientemente han lanzado una campaña para combatir la estacionalidad de las ventas. ¿Cómo ha comenzado? ¿Notan el apoyo del sector? 

Es una campaña a largo plazo. Los primeros pasos son importantes y afortunadamente se están dando bien. Creo que es la primera vez que todo el sector está en una acción para luchar contra uno de sus problemas, que es la estacionalidad y la imagen de la industria y de su producto. Todos los miembros de la asociación se han sumado, y participarán también empresas de la distribución. En este primer año de experiencia aprenderemos muchas cosas y modificaremos todo aquello que sea necesario. Es un camino que hay que recorrer a cinco años y de momento estoy satisfecho con los apoyos a esta campaña. El hecho de que la estacionalidad se aborde de forma conjunta por todos, tanto fabricantes como distribuidores, es algo histórico y muy importante.

La última acción al respecto ha sido la solicitud de que el juguete sea considerado bien de interés cultural. ¿Esto forma parte de las intenciones de la campaña de no limitarse a crear nuevos momentos de ventas a lo largo del año, sino también mejorar la imagen del juguete?

Es algo que cae por su peso y es de lógica. En cierta medida, que haya en la sociedad y en las administraciones una mayor sensibilidad por la cultura del juego en todos los ámbitos, hará que el uso del juguete sea más racional y por tanto menos estacional. Lo importante para el niño es el juego, y hacerlo con calidad y seguridad, que es lo que le aporta el juguete. Esto también beneficia nuestro producto y provoca un mayor respeto hacia nuestra actividad, y por tanto también lleva a un consumo más responsable en el que se valore el juguete como lo que es.

¿Cree que la situación económica puede perjudicar esta campaña?

Qué duda cabe que en el momento en el que se comienza una campaña siempre se atraviesa por una situación determinada. No sé si en una mejor situación económica hubiese sido tan palpable la necesidad de emprender una campaña como esta. Lo que sí que es cierto es que cuanto más tiempo tardemos en hacer una campaña que promocione el valor del juego y del juguete, y que en base a esto busque nuevos momentos de compra y de juego, siempre estaremos lamentándonos de no haberla hecho antes. La situación económica que atravesamos también es un momento que necesita proactividad para intentar cambiar y dinamizar la actividad, tratar de mejorar el consumo, y no sólo en el sector del juguete, sino en toda la economía española.

¿Cómo ve el sector juguetero español? ¿Cuáles son los principales retos de las empresas españolas?

La situación económica no ayuda nada, no sólo al sector juguetero, sino a toda la industria del comercio. Pero siendo optimistas, esta es una industria creativa y proactiva, y estos momentos pasarán. A largo plazo sí que hay retos en los que hay que trabajar, y me vuelvo a remitir al plan estratégico del sector. Sería beneficioso para la industria contar con una visión más estratégica del sector y no tan centrada en las campañas. Por eso hemos incluido líneas como la dirección estratégica y la formación, no sólo del empleado, sino también a nivel de dirección. Esto es importante para abordar retos de futuro, como la internacionalización, el desarrollo y la innovación. La colaboración con la distribución también es importante; las empresas ya la están buscando a nivel individual y también cada vez más a nivel sectorial. Por último y no menos importante, la desestacionalización, que es la primera cuestión que hemos abordado y avanzado en esta campaña a cinco años.

Si quieres compartir...