El ritual de abrir la revista tiene ahora un valor añadido, desconectar por unos momentos del digital

La fatiga digital, una oportunidad para los medios impresos

  • 11 de May, 2016

La red se ha convertido en nuestro principal medio de información pero ¿obtenemos realmente la información que necesitamos, la que nos permite consolidar conocimientos sobre nuestro entorno?

Internet nos ofrece cada día la posibilidad de consultar cientos de canales y miles de actualizaciones. La información es noticia apenas unos instantes, la consumimos y la olvidamos ¿dónde queda la necesaria reflexión?
Con esto no queremos decir que los prescriptores online no sean valiosos, lo son y mucho. El canal digital ha creado una nueva forma de consumo más informada que revierte en un beneficio para todos, para la industria y para los usuarios.
En este contexto en el que las publicaciones se multiplican se habla mucho sobre el futuro de los medios en papel pero, a la vez, emerge en la sociedad la preocupación por la desinformación.

Esto nos conduce a reflexionar sobre la necesidad de fuentes de análisis y de conocimiento respecto a la información. Como usuarios queremos tener acceso a lo que realmente es relevante sobre aquellos temas que nos preocupan: políticos, económicos o de negocios. Lo que ahora se conoce como curación de contenidos en el entorno online también empieza a ser uno de los puntos fuertes que las publicaciones en en papel están haciendo suyos y sobre todo, los medios de comunicación de nicho.
En Inglaterra se está viviendo todo un movimiento que reivindica el “slow journalism”, publicaciones que esperan hasta tres meses para sacar a la luz el análisis sobre todos los datos y los hechos acontecidos, así se permiten elaborar conclusiones mejor fundamentadas. Este es el ejemplo de la revista Delayed Gratification’s dirigida por Rob Orchad.

Buscamos contenidos más reflexivos y se trata por tanto, de revistas que ofrecen un consumo más pausado de la información y para ello apuestan por el papel. El ritual de abrir la revista tiene ahora un valor añadido, desconectar por unos momentos del digital.
Además, cada vez nos sentimos más cansados de las pantallas físicamente, afectan a nuestros ojos y a nuestro sueño, y psicológicamente, ya que nos exigen estar continuamente conectados para no quedarnos al margen de la conversación social.
Los profesionales también buscamos “algo más” a la hora de informarnos sobre nuestro sector en las revistas especializadas. En ellas buscamos conocimiento más que información y les dedicamos mayor tiempo cuando llegan a nuestras manos. Incluso la publicidad, que ya tiene un atractivo especial en las revistas sectoriales, se consume con más atención. El “slow reading” es un valor añadido a la hora de escoger cómo queremos comunicarnos con nuestra comunidad, más aún cuando se trata de un público especializado y altamente interesado que busca “reflexionar”.

Si quieres compartir...