Las grandes jugueteras están apostando por la producción de películas basadas en sus productos

Esta película está basada en juguetes reales (1 de 2)

  • 10 de Ago, 2011

Lo habitual es que los juguetes sigan a la película: dentro del plan de licencias de muchos éxitos del cine vienen incluidos contratos con jugueteras para lanzar figuras, peluches, juegos de mesa y toda clase de juguetes. Pero a veces sucede al revés: los juguetes inspiran estrenos de Hollywood.

Esto tiene una clara ventaja para las jugueteras: sin duda coproducir una película tiene un coste elevado, pero los juguetes cuentan con una licencia para la que no hay que pagar royalties. Es más, la juguetera podrá cobrar derechos de otros licenciatarios.

No se trata de un negocio pequeño: las ventas de juguetes con licencias relacionadas con el entretenimiento crecieron un 38% entre 2004 y 2010, mientras que los ingresos procedentes de juguetes sin licencia cayeron un 14% en el mismo periodo, según datos de Hasbro.

Eso sí, tampoco se trata de una tendencia que tenga muchos años de historia. Durante los años 80 comenzaron a producirse series de televisión basadas en juegos y juguetes, como G. I. Joe y Dungeons and Dragons, pero los primeros intentos de llevar estos productos al cine no fueron muy bien recibidos por el público: títulos como Masters del Universo (de Mattel, 1987) y Mi pequeño pony (1986) fueron fracasos comerciales. De hecho, esta última cinta le reportó a Hasbro unas pérdidas de diez millones de dólares.

Robots que fabrican dinero

En los últimos años se ha retomado esta línea de negocio. La empresa que lo ha hecho con más ímpetu es Hasbro, y el ejemplo más claro es Transformers: estos juguetes nacieron en 1984 y se convirtieron en todo un éxito para la compañía. Ya en los 80, los Transformers contaron con un cómic de Marvel y una serie de televisión (entre 1984 y 1988, y entre 2007 y 2009), pero el salto al cine no vendría hasta 2007, con la producción de Steven Spielberg y la dirección de Michael Bay ( The Rock, Armaggedon, Pearl Harbour).

La primera cinta recaudó 700 millones de dólares, convirtiéndose en la quinta película con más espectadores del año. La segunda vendió entradas por 830 millones en 2009 (cuarta película del año). La tercera entrega había recaudado más de 750 millones a mediados de julio, unas seis semanas después de su estreno.

Pero el negocio para Hasbro vino de sus juguetes y de las licencias: la juguetera firmó 250 acuerdos de licencias en 2007, que junto con las ventas de sus propios productos le reportaron unos ingresos de 480 millones de dólares. La segunda película trajo consigo unas ventas por valor de 592 millones, el 15% de los ingresos totales de 2009. Todavía no hay cifras concretas para 2011, pero los acuerdos con licenciatarios han llegado a 325 y los ingresos del segundo trimestre crecieron un 96% en la categoría de Niños, que incluye estas figuras de acción. Así las cosas, no es de extrañar que ya se haya anunciado una cuarta película para 2012.

Otra cinta basada en juguetes de Hasbro es G.I. Joe The Rise of Cobra: estrenada en 2009 y distribuida por Paramount Pictures, estaba protagonizada por los personajes de esta línea de juguetes nacida en 1964 y gracias a la que se acuñó el término “figura de acción”, para poder vender “dolls” (muñecas) a los niños.

La película, dirigida por Stephen Sommers ( La momia) y protagonizada por Dennis Quaid ( El chip prodigioso, El día de mañana), recaudó más de 300 millones de dólares en taquilla (y otros 40 en DVD) y tiene programada una secuela para 2012, cuyo cartel ya se presentó en Licensing International Expo. Además, al film le acompañaron nuevos lanzamientos de figuras de acción y un videojuego de Electronic Arts.

Más proyectos
Vistas estas cifras, Hasbro y Universal han llegado a un acuerdo para llevar al cine sus juegos de mesa.

Por ejemplo, Hundir la flota, la película.

No es broma: el año que viene se estrena Battleship, con Liam Nesson y la cantante Rihanna como miembros de una flota que ha de enfrentarse a una armada de orígenes desconocidos. El director es Peter Berg ( Collateral, Very Bad Things) y el film cuenta con un plan de licencias que sin duda incluirá el relanzamiento del juego.

Pero no es el único ejemplo: el contrato con Universal contempla al menos cuatro películas y se están barajando algunos de los siguientes títulos: Cluedo, Magic, Monopoly y Ouija (que sería de acción y no de terror).

Cluedo ya tuvo película (no muy exitosa) en 1985, cuando el juego era propiedad de Parker Brothers. Actualmente, la marca cuenta con productos licenciados (textil y accesorios, sobre todo). La nueva versión se ha anunciado para 2013 y la dirigirá Gore Verbinski ( Rango y las tres primeras Piratas del Caribe).

Monopoly será llevada al cine probablemente por Ridley Scott ( Alien, Blade Runner, Gladiator), y la idea es que sea una historia de ambición al estilo de Wall Street. El juego, relanzado recientemente, también cuenta con un amplio programa de licencias, que incluye calzado, ropa e incluso billetes de lotería, además de un videojuego de Electronic Arts.

Hasbro y Universal también han anunciado el rodaje en 3D de una película basada en Stretch Armstrong, la figura rellena de gel cuyas extremidades se pueden estirar casi a voluntad.

Obviamente, Hasbro no es la única empresa que planea este tipo de películas. A todo el mundo le gusta vender entradas y llegar a acuerdos con licenciatarios. Pero el reportaje continuará en la secuela de este reportaje, que se estrenará el jueves que viene.
 

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