El tráfico de coches y las personas desconocidas son razones para que no dejen a sus hijos jugar fuera

Los padres europeos tienen miedo de que sus hijos jueguen en la calle

  • 22 de Feb, 2015

A los juguetes al aire libre les ha salido un competidor difícil de batir: el miedo de los padres a que los niños jueguen fuera de casa. Según una encuesta publicada el pasado noviembre por la Toy Industries of Europe (TIE), mientras que una gran mayoría de los padres (87%) piensa que jugar es una parte importante de la vida de sus hijos, se preocupan de los factores sociales que limitan las oportunidades de jugar de los niños.

Factores como cambios en el sistema escolar, espacios inadecuados para jugar, aumento de los deberes, actitudes intolerantes hacia que los niños jueguen en espacios públicos, así como preocupación por posibles accidentes, personas desconocidas y el tráfico de coches evitan que los niños europeos puedan disfrutar del juego.

La preocupación por el tráfico de coches (40%) y las personas desconocidas (36%) son las principales razones para que los padres europeos no dejen salir a sus hijos a jugar a la calle. Un 28% de los progenitores reconoce que evita que sus hijos salgan a jugar por miedo a accidentes o heridas. Una tercera parte de los padres (36%) afirma que sus hijos no pueden jugar fuera de casa porque no hay espacios habilitados adecuadamente para ello cerca de sus casas.

Un porcentaje similar de familias (32%) siente que los ciudadanos en general tienen una actitud negativa hacia que los niños jueguen en espacios públicos. La encuesta, que se realizó a padres y niños de entre 4 y 12 años de Francia, Alemania, España, Italia y Gran Bretaña a mediados de 2014, también desvela que la mayoría de los padres (66%) cree que jugar ayuda a aprender mejor y a mejorar el rendimiento escolar (44%).

Catherine Van Reeth, directora general de TIE, explica que “jugar tiene un rol esencial en el desarrollo de los niños, en su salud, en su aprendizaje y en su felicidad, por eso no podemos subestimar el juego. Todos nosotros, desde los padres hasta los políticos, tenemos una parte de responsabilidad en apoyar el juego de los niños e invertir así en el futuro de Europa”.

De la encuesta se extrae que dos de cada tres padres piensa que jugar beneficia la salud de sus hijos, y la mitad dice que los niños se mantienen más en forma y con un peso normal si juegan. Dada la tendencia al sobrepeso de los niños en Europa, la importancia del juego para mantener a los niños activos no debería ser pasada por alto, considera TIE.

La encuesta muestra que dos terceras partes de los padres creen que los adultos infravaloran el juego y que se necesita más concienciación pública sobre los beneficios que aporta el juego a los niños.

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