Algunos consejos para no perder oportunidades

Cómo conseguir que la gente lea nuestros newsletters

  • 28 de Mar, 2014

Lo hemos dicho en más de una ocasión: el marketing digital es una herramienta muy útil, pero tiene muchos peligros. El principal es el de la saturación: todos enviamos información y ofertas por correo electrónico. Para hacernos una idea, pasamos cada semana más de 11 horas dedicadas exclusivamente a leer y a escribir e-mails, según datos que recogía Mashable. Es decir, un 28% de nuestra jornada laboral. Es más, según estos datos, en el tiempo que tardas en leer esta frase, se han enviado 20 millones de correos en todo el mundo. Un total de 144.800 millones al día y más del 60% de ellos, de trabajo.

Estamos hablando de que cada uno de nosotros escribe de media unos 40 correos electrónicos al día y recibe unos 80. Y eso a pesar de que con el uso de redes sociales y de servicios de mensajería gratuitos (o casi) como Whatsapp o WeChat, el crecimiento ha ido ralentizándose en los últimos años.

Es decir, recibimos (y enviamos) muchos más e-mails de los que podemos gestionar, y acabamos borrando un buen número sin leerlos. Y aunque (seamos sinceros) podemos vivir sin la gran mayoría de esos mensajes, lo cierto es que perdemos oportunidades de negocio por no poder dedicarles tiempo o por no saber cómo atraer lectores.

Exponemos algunas estrategias para que (al menos) nos lean:

1. Estudia las estadísticas. La mayoría de herramientas de envío de boletines permite conocer tres datos:
a) Porcentaje de apertura. Si al menos un 20% ha abierto el mail, ya te puedes dar por satisfecho.
b) Porcentaje de clics. Si has incluido enlaces, un 5% debería hacer clic en ellos.
c) Porcentaje de bajas. Debería estar entre el 1% y el 3% en cada envío, como mucho. Por tanto, también es importante conseguir que más gente se suscriba a tus boletines de las que se da de baja.

2. Escoge un buen asunto. Cuando llega un correo electrónico, nos fijamos en quién nos lo envía y cuál es el tema. El asunto ha de ser breve, informativo y lo suficientemente específico como para que nos permita buscarlo fácilmente en caso de que se hunda en nuestra bandeja de entrada. También es buena idea incluir una llamada a la acción y el nombre de la empresa, si no queda claro en el remitente. Y sobre todo, nada de crear ansiedad: ni "urgente", ni "último aviso", ni nada parecido. De hecho, si realmente fuera urgente, no enviarías un e-mail.

También se pueden probar los envíos A/B: es decir, enviar a la mitad de la lista los correos con un asunto y a la otra mitad con otro, para comprobar cuál tiene más éxito.

3. Ten en cuenta los filtros de spam. Muchos envíos de este tipo acabarán en la carpeta de spam sin que el recipiente ni siquiera sospeche su existencia. Ese es el principal motivo por el que los porcentajes de apertura irán bajando tras las primeras semanas de comenzar a enviar newsletters. Hay palabras en el asunto que estos filtros detectan sin piedad (y está bien que sea así), como las cien que recoge este artículo, incluyendo "gratis", "atención", "coste", "descuento" o si lo escribes todo en mayúsculas.

4. Trabaja el diseño. Dependerá de tus objetivos, pero el boletín ha de ser atractivo. Ten en cuenta que se va a leer en dispositivos y clientes de correo muy diferentes: a lo mejor en Outlook, quizás en Gmail, puede que en un Ipad. También hay que recordar que algunos de estos clientes bloquean las imágenes por defecto, así que al menos introduce la información con texto y no dependas sólo de una infografía, por muy bonita que sea. No envíes ficheros muy pesados. E incluye enlaces a redes sociales: mejoran el porcentaje de clics en un 55%.

5. Presta atención a los horarios. Es mejor enviar los mails a primera hora de la mañana. Si no, a media mañana. Por la tarde funcionan peor. Pero depende también de a quién se lo envíes. Y además, si todo el mundo los envía a la misma hora, de nuevo vuelve a ser difícil destacar.

6. Cuida el contenido. Este es el factor más importante. No envíes textos muy largos, céntrate en un sólo tema por envío y llama la atención del lector desde el principio. No envíes un newsletter sólo porque toca. Si no hay nada que decir, puedes saltarte o retrasar ese envío, aunque en el calendario ponga que hay que hacerlo, por ejemplo, la primera semana del mes. Asúmelo: nadie lo echará de menos. Si te limitas a enviar información útil y relevante, conseguirás no sólo que lean tu correo, sino que además abran el siguiente que les envíes. 

Dicho lo cual, recomendamos efusivamente la suscripción a nuestros boletines gratuitos, que se pueden recibir cada día, cada semana o cada mes.

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