Cambios en el comportamiento y los hábitos de los consumidores

Las nuevas tecnologías dan más poder al comprador de juguetes

  • 03 de May, 2018

Gracias a las herramientas tecnológicas, el consumidor puede comprar juguetes de forma online y también tiene la oportunidad de buscar información y opinar sobre ellos en la red, comparar precios, etc. 

La penetración de las nuevas tecnologías en los hogares, el rápido acceso en la red desde los diferentes dispositivos, la irrupción de los smartphones, el crecimiento de las redes sociales… Todos estos avances tecnológicos han provocado un giro de 360 grados en el día a día de los ciudadanos, causando importantes cambios en su comportamiento y, a la vez, sus hábitos de consumo. Sin duda, el mayor factor de cambio lo han propulsado los avances tecnológicos en todos los ámbitos y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC).
Esta capacidad de buscar información le hace más libre a la hora de decidir
Es el caso del sector juguetero. El cliente ya no tiene que desplazarse presencialmente a la tienda para comprar el juguete en cuestión, sino que puede pedirlo por Internet. Pero esto no es todo, también tiene la oportunidad de comparar los diferentes precios del artículo en los portales online de las diferentes distribuidoras, buscar información sobre él antes de adquirirlo e incluso dar su propia opinión una vez comprado el juguete.

En conclusión, gracias a las herramientas tecnológicas, el abanico de oportunidades e información se abre. El consumidor puede decidir qué quiere y cómo lo quiere. Todas estas oportunidades desembocan en un paisaje de consumo diferente: la era de los ‘más’.

  • Más acceso a la información: Los avances tecnológicos han hecho posible una mayor accesibilidad a la información. El consumidor dispone de una ‘masa’ de información para construir su propio conocimiento. Ya no hay una sola opción, sino múltiples, lo cual agudiza la competencia entre empresas. El consumidor puede hacer una búsqueda más exhaustiva sobre el producto final y los servicios que hay en el mercado. Todos estos datos y capacidad de buscar información le hace más libre a la hora de decidir, lo cual demuestra que, efectivamente, la información es poder.
     
  • Más protagonismo del consumidor: A la vez, las redes sociales, el nacimiento de comunidades virtuales y la consolidación de los múltiples canales de interacción social han provocado importantes cambios en el rol de los consumidores y usuarios. Así, han pasado de ser meros destinatarios y receptores de información, a convertirse en gestores y productores de contenidos, tendencias y valores. Los usuarios pueden opinar, valorar y criticar públicamente sobre productos y servicios en la red. Las marcas están más expuestas, lo que les obliga a reinventarse e intentar tener la mejor reputación posible.
     
  • Más personalización: Los consumidores buscan mucho más que las típicas características del producto: calidad, el precio, comodidad en adquirirlo, etc. Hoy en día, tienen en cuenta un valor añadido: la personalización. Las firmas deben tener un buen conocimiento de su perfil y de sus preferencias, así como de los canales por los que prefieren recibir la información.
     
  • Más rapidez: En la era de la tecnología y la información, los consumidores están acostumbrados a recibir inputs en todo momento, por lo que no quieren perder el tiempo. Todo tiene que ser fácil y cómodo. Si una plataforma o una página web falla, se cuelga o va extremadamente lenta, no lo podrán retener. Además, es muy probable que nunca más la vuelvan a visitar en un futuro. 

 

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