UN FENÓMENO AL ALZA

‘Pester Power’: ¿quién decide lo que se compra?

  • 18 de Ene, 2018

Las previsiones sobre las tendencias en las nuevas generaciones de niños y niñas, totalmente adaptados a las nuevas tecnologías, indican que los más pequeños cada vez tienen más poder en las decisiones de compra.

La agencia Warc, especializada en publicidad y marketing, ha elaborado un estudio en Australia llamado '¿Quién es el jefe? Los niños influyen en las decisiones de compra de los hogares', en el que señala la indudable influencia que tiene el comportamiento de los niños en la decisión de compra de sus progenitores y, en especial, la efectividad del 'pester power' en las dinámicas de consumo del país. Un ejemplo muy trasladable al mercado español.

Así pues, el 91% de los padres australianos que participaron en el estudio acepta que es importante respetar los pensamientos, sentimientos y opiniones de los niños, lo cual demuestra que los más pequeños tienen más voz que nunca. Además, el 85% de los progenitores afirman que escuchan la decisión de sus hijos antes de tomar una decisión que mínimamente les afecte. En este sentido, nos encontramos ante una generación de niños y niñas muy pasivos en gastos, pero muy activos en decisiones.

Según el estudio australiano, en líneas generales, los propios niños opinan que su capacidad de influencia es superior cuando se trata de adquisiciones como la electrónica, las telecomunicaciones y las suscripciones de televisión de pago, el entretenimiento, la comida y los víveres, los restaurantes y las vacaciones.

Nos encontramos ante una generación de niños y niñas muy pasivos en gastos, pero muy activos en cuanto a decisiones

De esta manera, el 'pester power' es la reacción que experimentan los niños de entre 4 y 6 años que, después de ser bombardeados con mensajes de marketing, se sienten atraídos por un producto y lo piden hasta la saciedad. Su intención -y la de las empresas de publicidad- es protagonizar un “espectáculo” que venza la firmeza de los padres y que éstos, agotados de luchar contra la grosería de su hijo, finalmente compren el producto que el pequeño desea.

Nos encontramos en un supermercado. Un niño o niña se ha fijado en un artículo y su deseo de adquirirlo hace que se dirija y lo demande, efusivamente, al adulto que lo acompaña. Tras alguna negación inicial, alegando que dicho objeto no resulta ser del todo necesario, la madre o el padre que acompañan al más pequeño acaban cediendo ante su insistencia y compran el producto que, parece ser, el niño ya conocía con anterioridad gracias a la información que le había llegado en ‘aquel canal de Youtube’ al que accede con la tablet. La imagen no sorprende, y cada vez se convierte en una escena más común.

Y es que, tal y como comentábamos con anterioridad, el poder de decisión de las nuevas generaciones de niños y niñas en cuanto al consumo de sus hogares cada vez es mayor. Los padres y madres de la actualidad cada vez democratizan más los gastos y las decisiones que giran en torno a ellos, mientras que sus hijos e hijas nacen bajo el paraguas de la información, el acceso a contenidos de manera inmediata, en un contexto de alto conocimiento en cuanto al mundo digital.

Generación Alpha: los hijos de los Millennial
Algunos expertos los definen como los "hijos de los millennials". Nacidos a partir del 2010, estos niños viven en alta consonancia con los dispositivos digitales. Han sido criados rodeados de padres y madres con dispositivos tecnológicos, y cuentan con una mirada que acontece entre las redes y los smartphones. En este sentido, se mueven entre la sobreabundancia informativa, y conocen lo que buscan.

Según el estudio Kids Online, realizado por UNICEF con niños y niñas de Argentina, seis de cada 10 de ellos se comunica usando Smartphone; mientras que 8 de cada 10 usan Internet para consultar una información o ver películas o series. Esta comunidad, que prevé ser la más "transformadora", aprende de Internet a partir de su propia experiencia y al mismo tiempo comienza a educarse más temprano en comparación con sus anteriores. Es algo más materialista y ‘neómana’; es decir, adictos a la novedad.

 

Si quieres compartir...